lunes, 10 de marzo de 2014

EL RECICLAJE

El reciclaje es el proceso mediante el cual un material que ya cumplio su “ciclo” se convierte mediante tratamientos fisicoquímicos o mecánicos en materia prima para la fabricación de un nuevo material, igual o distinto al original. Mediante el reciclaje, objetos desechados por ser considerados basura se convierten en materia prima reiniciando nuevamente el ciclo de vida del material, revalorando el residuo, es decir, consiguiendo un beneficio mayor que la simple disposición del residuo en un vertedero.
Cuando la materia prima que se obtiene es de mejor calidad que el material inicial, al proceso se le denomina “upcycling”, por otro lado, cuando en el proceso de reciclaje se pierden las buenas caracteristicas del material, se le denomina “downcycling”.
Popularmente se le denomina reciclaje a toda acción que revaloriza los residuos, por ejemplo, nuestro sitio web se llama “Yo Reciclo” a pesar que nosotros reutilizamos nuestros residuos y reducimos nuestro consumo y el volúmen de nuestros residuos. De hecho, la regla general es que solo empresas especializadas son capaces de reciclar, una persona sólo podría colaborar con el reciclaje, clasificando sus residuos.
Los propósitos del reciclaje son ahorrar tanto energía, disminuir la extracción de los recursos naturales y mitigar la contaminación asociada a la fabricación de las materias primas, incluidos los gases de efecto invernadero, protegiendo así a la población y el medio ambiente.
El reciclaje comienza con la correcta separación o clasificación de los distintos tipos de residuos, para luego darles el tratamiento correspondiente, obteniéndo recursos valiosos a partir de elementos que usualmente son considerados como desechos. La clasificación es generalmente muy importante para el proceso de reciclaje, puesto que no todos los materiales pueden ser procesados simultaneamente para mantener la calidad del material.
Para que el reciclaje sea efectivo, se necesita un cambio radical en la actitud de las personas y autoridades frente al manejo de los residuos, es decir, cambiar nuestro concepto sobre lo que consideramos basura. Hay varias acciones básicas que pueden tomarse, por ejemplo no depositar todos los residuos en la basura común, utilizar contenedores apropiados y participar activamente en los sistemas de reciclaje que actualmente existen en nuestro país, entendiendo que el reciclaje más que una moda o costumbre, es una responsabilidad de todos los que producimos residuos.
También es necesaria la proliferación y fomento de las empresas recicladoras, pues solo a través de ellas es posible este proceso. Nosotros como personas también podemos colaborar en esto, pues para que la actividad sólo es rentable y sostenible a través del manejo de grandes volúmenes de material.
Aunque reciclar permite disminuir la deforestación, aumentar la vida útil de los materiales, reducir la cantidad de metros cuadrados destinados a rellenos sanitarios, disminuir la necesidad humana por petróleo, generando empleos, desarrollando planes de educación ambiental y en definitiva, permitiendonos vivir en un medio más limpio, el reciclaje como todo proceso industrial, consume energía y genera polución (por supuesto, en mucha menor escala que los procesos de extracción de recursos naturales), es por eso que antes de reciclar, debes reducir la cantidad de cosas que compras, comprando sólo lo necesario, reducir el volúmen de tus desechos no reciclables, aplastandolos o comprimiendolos y reutilizar los materiales antes de considerarlos sin valor, si no los puedes reutilizar, hay muchos grupos de reutilizadores o reparadores que felizmente recibiran tus cosas.