jueves, 22 de junio de 2017

EL TIEMPO VUELA

ДекорÀ - Декупаж, Декор, ВДОХНОВЕНИЕ




MUCHAS veces he repetido, 

"EL TIEMPO VUELA,  Y NOSOTROS SOMOS EL PILOTO"

De las tantas frases que he acuñado en mi vida.  Como también, sugiero,  No dejar nada para más tardes; ¿podemos hacer algo Ahora?   hagámoslo.   "EL DESPUÉS NUNCA LLEGA !

A mi parecer la capacidad que tenemos para gestionar, y Organizar nuestro tiempo, es muy  importante para lograr éxito, tanto en lo personal, como en lo laboral.

Hay personas que tienen esta capacidad de forma innata, éstas siempre logran cumplir sus objetivos, tienen sus tiempos Organizados, por ende sacan más provecho de las 24 horas que el día tiene " para todos"

Las personas que no se Organizan de forma innata, pueden aplicar técnicas o herramientas para mejorar este aspecto de su vida. Si piensan que lo necesitan, podrán usarlas, y mejorar.

 Quienes no se complican, llegan atrasadas a todas partes, incluso a sus trabajos, pierden todo, corren y corren para cumplir  con sus actividades, y piensan que están bien así, adelante.  Cada persona debe actuar de acuerdo a lo que sienta y necesite.

Este es un tema que me han pedido bastante en los últimos tiempos, por lo tanto es momento para desarrollarlo

Todos los aportes y sugerencias con respecto al tema, son muy bienvenidos.

Los leo
Annissa.

lunes, 19 de junio de 2017

EN QUÉ SE EQUIVOCA MARIE KONDO.


En qué se equivoca Marie Kondo

La gurú japonesa del orden propone vaciar el bolso cada día, doblar la ropa en vertical y tirar lo que no aporta felicidad
Mey Zamora
Por MEY ZAMORA el 21/04/2016

Marie Kondo iniciando a una neófita en el arte de doblar la ropa. Foto: Getty
El libro La magia del orden, de la autora japonesa Marie Kondo, publicado en España por Aguilar, es desde hace meses un superventas. Traducido a más de treinta idiomas, lleva vendidos cinco millones de ejemplares. Una cifra de vértigo para un libro de no ficción. En nuestro país encabeza las listas de más vendidos. En sus páginas, la autora nos explica cuál es su propuesta para tener la casa en orden y, consiguientemente, vivir en armonía y con confianza en uno mismo.
El método KonMari no deja indiferente. Es claro, aparentemente simple, drástico y profundamente oriental de concepción, es decir, hay una espiritualidad muy zen que lo impregna todo. El auge de la meditación y de las técnicas de relajación orientales facilita la inmersión en este libro sin aspavientos. La autora cree que los objetos -léase bolso, zapato o móvil- tienen una especie de alma; que debemos hablarles, darles las gracias por los servicios prestados y despedirnos con solemnidad cuando decidimos prescindir de ellos.
Se trata de deshacernos de todas aquellas cosas que no nos proporcionan felicidad. La técnica para ordenar contempla categorías de objetos (ropa, libros, productos de belleza…) y no espacios (baño, cocina…). La empresa de poner orden en una casa requiere determinación y energía. Es aconsejable empezar por la mañana e ir de lo más fácil a lo más difícil: ropa, libros, papeles, cosas que guardamos porque sí y, finalmente, recuerdos u objetos con valor sentimental. La consigna es desechar.
Comparto con la autora esa tendencia innata para ordenar y limpiar que en japonés denominan katazuke. Ella se recuerda a los cinco años hojeando revistas femeninas, su inspiración para en un futuro crear espacios apacibles. Yo, de muy jovencita, disfrutaba de lo lindo ordenando mi armario y colaborando en cualquier tarea doméstica que implicara vaciar, tirar, limpiar y colocar. Lo que mis hijos han considerado siempre una frikada es hoy gracias a la nipona una cualidad que puedo poner en valor. Compartimos la idea de que ordenar tu casa es ordenar tu vida.
Mi experiencia –y en eso le llevo veinte años de ventaja a Kondo- es que hay personas con una tendencia natural al orden y, por el contrario, otras la tienen al caos. También he comprobado que en las casas se suelen equilibrar esas fuerzas entre los integrantes de una familia. Y que por lo tanto las palabras diálogo y consenso son obligadas para la convivencia pacífica. Marie Kondo, de 30 años, ha sido madre recientemente. Eso sin duda afectará a su método y lo hará más flexible. Cuando uno vive solo se rige por sus pautas sin interferencias. En los hogares se impone hablar no con los objetos sino con las personas para establecer unas pocas pautas que faciliten la vida cotidiana.
Lo que no funciona del método
Hay algunos aspectos del método KonMari que no comparto. En primer lugar, su forma de doblar la ropa en vertical para poder colocarla en cajas y que ocupen poco espacio me parece útil para prendas pequeñas como calcetines, ropa interior o pañuelos pero poco práctica para otras como las camisetas. Éstas acaban hechas un churro de tanto plegarlas por mucho mimo que le pongas a tal empresa.
Los hogares japoneses suelen ser de dimensiones muy reducidas lo que lleva a ingeniárselas para economizar espacio. Kondo ve anticuado “hacer cambio de armarios” y una desconsideración hacia la ropa que empaquetamos y olvidamos en el altillo. Aunque reconozco que el cambio de ropa de temporada implica unas horas de dedicación, creo que compensa. Es un momento ideal para reordenar y poner al día nuestro vestuario y “esponjar” nuestro armario. Me espanta mezclar ropa de invierno y de verano. Por el contrario, me gusta la renovación y recuperación de ropa que implica el cambio. Da nueva vida a la casa.

via GIPHTampoco me parece afortunado el consejo de vaciar cada día el contenido del bolso y de colocar cada una de las cosas que llevamos en un espacio destinado para tal uso en nuestro armario. No es habitual cambiar de bolso cada día. Por eso, creo que es mejor no tocar nada. El riesgo de salir de casa al día siguiente y percatarte de que te has dejado, por ejemplo, las llaves dentro del armario es una mala jugada. Soy partidaria de hacer trasvase de cosas de un bolso a otro cuando decidimos cambiarlo Marie Kondo considera que las etiquetas de los productos cargan con sus letras el ambiente de “ruido” y que es mejor quitarlas. Considero una buena opción para poner, por ejemplo, el jabón de manos o el lavavajillas, recipientes y dispensadores que son estéticamente más bonitos, pero la mayoría de productos de nuestra despensa o del armario de limpieza serían un riesgo y un peligro sin etiqueta.
A mí, que disfruto cocinando, me parece muy útil tener una cesta de aceites y especias cerca de la zona de cocción. Para Kondo esto no funciona porque están expuestos a salpicaduras. Sí, lo están, pero se pueden colocar a una distancia prudente que facilite su uso. Me parece tremendamente incómodo abrir armarios y botes cada dos por tres. Y creo que el riesgo de dejar restos y migas crece, mientras que si tienes los productos a la vista los ordenas y repasas para que queden en buen estado.
Limpieza y orden son dos premisas indispensables para el buen funcionamiento de una casa. Siempre he creído que invertir tiempo en las tareas domésticas es hacerlo en calidad de vida. Me alegra el triunfo de Marie Kondo porque habla de temas domésticos sin tapujos. Creo que su citado orientalismo es un buen envoltorio. Quizá sin él sus palabras serían consideradas una vulgaridad trivial. Hasta el momento hablar de orden y limpieza no era trendy.
Ya adolescente, empezó a idear su método de organización que en la actualidad es un negocio. Kondo ha creado una escuela en Tokio que ayuda a empresas y a particulares a poner en orden sus espacios para vivir mejor y en paz. Hay que reconocer que el manido mensaje de “limpia y ordena” dirigido a cualquier miembro de la familia no tiene gancho. Marie Kondo, cuando llega a una casa que hay que ordenar, se arrodilla y, en silencio, se presenta, reza y le hace una reverencia. Y así parece otra cosa.

Cómo doblar bolsas de plástico, papel, tela & reutilizables | Método K...

¿TIENES AGOBIO Y ESTRÉS? Cómo evitarlo.




¿Tienes agobio y estrés? Te damos algunos consejos para evitarlos

Si el trabajo, los compromisos y las tareas se comen la mayor parte de tu día y acabas por la noche con una sensación de estrés o de agobio y cansancio, es que alguna cosa no acaba de ir del todo bien.
Todos tenemos nuestras tareas diarias, pero debemos aprender a que no nos desborden y a llevar una vida que nos guste y alegre. Para poder conseguir esto, os damos unos pequeños consejos que seguro os serán de ayuda para reducir el estrés.
Estar cansado físicamente, sentirse frustrado y nervioso, sofocarse, tener ansiedad, sentirse inquieto… Si te ocurre esto a menudo, es que estás agobiado. El agobio es la sensación de sentirse todo el rato superado por las circunstancias y los acontecimientos. Cuando esto le ocurre, no puede vivir felizmente, ya que todo le preocupa por lo que vendrá después, y no disfruta del momento presente. Cada vez son más las personas que se sienten de esta manera, por culpa de la exigencia en el trabajo, en las tareas de la casa, en los estudios, el tiempo límite para realizar las cosas… Y todo junto se convierte en una sensación de agobio y frustración.

¿Qué nos dicen los expertos respecto al estrés?

Si te encuentras que vives con las sensaciones que hemos nombrado arriba, es hora de ponerle una solución, primero analizando las causas del agobio y luego solucionándolas. Lo primero que hay que hacer es reemplazar el sentimiento de que “hay que hacerlo todo y ser el mejor y hacerse más responsable cada vez con mayor grado de las cosas, sin tener opción a delegar tareas, compartirlas y confiar en que los demás pueden hacerlas para poder vivir el presente más alegremente.”
Generalmente, muchas mujeres son las que se encuentran más agobiadas: el trabajo, los estudios, la competencia en el oficio… Además, todas estas tareas se suman al trabajo doméstico en casa, la relación de pareja, y la vida con sus hijos.

La solución: tener tiempo para ti

estrésPara conseguir evitar, controlar y reducir el estrés y el agobio, tres consejos:
- Centrarse en el momento presente: el “aquí” y el “en este momento”
- Dedicarse un tiempo cada día a uno mismo
- Evitar las postergaciones
Un buen consejo para sentirse relajado y sano psíquicamente es dedicarte a ti mismo una o dos horas al día, o un día cada semana. Es decir, durante este tiempo no dedicarse a hacer nada: ni tareas, ni preocupaciones, ni deberes, ni trabajo… Es bueno hacer algo que nos guste: leer un buen libro, escuchar música, ir a correr… Y durante un tiempo concreto, lo mejor es estar solo, en silencio, relajarse y escucharse interiormente a uno mismo, para así conectar con las emociones. De esta forma verás como las preocupaciones se esfuman y puedes ver claramente las cosas positivas que hay en tu vida.
¡Te aconsejamos que lo pruebes, seguro que te sientes más feliz y el agobio desaparecerá!
Fuente: terra