jueves, 5 de febrero de 2015

DECORACIÒN : ESTILO ECLÈCTICO


Ausencia de reglas

| Autor: Judith Miller |

Salón
Por definición, los interiores eclécticos se inspiran en gran variedad de fuentes hasta crear su propio estilo. La doctrina artística del eclecticismo se basa en la noción de que ejemplos de cualquier gran estilo, incluso aunque parezcan incompatibles entre sí, pueden combinarse con el fin de crear un resultado de gran belleza. Así, piezas cotidianas pueden reunirse con acierto si se eligen con seguridad y gracia. En este sentido, se distingue de otros estilos de decoración por su falta de reglas.

No existe una forma correcta o incorrecta de combinar las cosas, si bien ciertas combinaciones pueden herir sensibilidades o resultar desagradables a la vista. No obstante, sigue siendo un estilo muy personal, y ahí es donde reside su fuerza. Puede resultar divertido y dramático, espiritual y sensual, excéntrico, atrevido y colorista, o una combinación de estas cualidades. Lo que no será nunca es insulso, sino más bien una forma bastante original de crear entornos que reflejen un gusto por la belleza de otras culturas y épocas.

De todo un poco

En sus manifestaciones menos afortunadas, el eclecticismo puede resultar una confusa mezcla de mobiliario u objetos sin nada en común que crean un ambiente de desorden y caos. Por el contrario, cuando las piezas se eligen con cuidado y se combinan con talento, demuestra el grado de belleza y armonía que puede conseguirse con objetos relacionados entre sí, de formas similares o colores que combinan. Por encima de todo, simboliza lo único, lo interesante, lo inusual.
Decoración ecléctica El gusto ecléctico alcanzó su punto culminante en la época victoriana y abarcó gran variedad de estilos y movimientos: renacimiento, rococó francés del siglo XVIII, isabelino y gótico se encontraban entre los estilos de moda que se apoderaban de la imaginación popular a ambos lados del Atlántico. Si a esta mezcla de estilos se le añade el hecho de que los imperios se iban expandiendo y que las puertas continuamente se abrían al comercio y los viajes, el resultado fue que gran variedad de mobiliario y objetos de culturas lejanas ganaron terreno a la decoración de interiores. Por fortuna, el eclecticismo permanece vivo y en buen estado en el siglo XXI. Sin embargo, tiende a tomar una forma más sutil, sin tanta reunión de objetos dispares, sino con colecciones temáticas y mestizaje de estilos y tradiciones.

Color y estampado

El interior ecléctico no teme al color, sino que abarca el espectro entero con entusiasmo. Sus colores no ofenden, sino que se complementan de manera fresca y excitante. Una pared puede resultar igualmente efectiva como parte vibrante de un conjunto o como un modesto trasfondo; las paredes paneladas pintadas en los tradicionales tonos crema o blanco y resaltadas con atrevidos toques de un tinte oscuro aportan vida a una estancia, mientras que los valientes diseños geométricos destacan en sutiles fondos de colores pálidos.
Portada del libro Los colores y los estampados se mezclan en una vertiginosa formación de permutaciones para atraer la vista. Una simple pieza de mobiliario o una extensión de pared pueden acentuarse a través del uso de vívidos colores contrastados, así como por la disposición de formas atractivas o elementos decorativos. Mobiliario y objetos forman parte integral del esquema decorativo: una alacena con coloristas platos de porcelana, estanterías con hileras de libros rodeadas por pinturas para decorar una pared, un aparador de esquina cuidadosamente arreglado con una valiosa colección de escultura y cerámica.

La estudiada y hábil disposición de tales objetos en un interior permite crear la impresión de un diseño decorativo. Claro sobre oscuro, oscuro sobre claro, los colores pueden estar yuxtapuestos en infinidad de variaciones en un interior ecléctico. Colores y formas se descontrolan a través de paredes, suelos y techos. Al mismo tiempo, contribuyen a formar un todo. Adecuadamente combinados, confieren al interior un sentido tanto de discordia como de orden. La sabia mezcla de motivos y colores que contrastan da como resultado un estilo decorativo muy original, lleno de imaginación y confianza.

Catálogo de objetos

Una de las virtudes de los interiores eclécticos es la maravillosa habilidad de sorprender y encantar que tienen. Reunir objetos de diferentes culturas o épocas y combinarlos de maneras imaginativas e inusuales permite dar vida a una estancia, a la vez que desafía las nociones tradicionales de los estilos decorativos. Con el renacimiento italiano, el mundo se abrió a la exploración, y expertos de todas partes crearon "armarios de curiosidades" para sus colecciones de objetos raros y exóticos.
Mesa de comedor Monedas y medallones, jarrones hechos en materiales preciosos como cristal de roca, joyas raras, sedas suntuosas, porcelana y laca de Oriente se encontraban entre los exquisitos tesoros susceptibles de ser coleccionados y admirados por unos pocos elegidos. Esta práctica, que predominó durante la segunda mitad del siglo XIX, apenas ha variado a lo largo de los siglos, si bien en el mundo moderno el placer y la satisfacción de coleccionar objetos raros no sólo reside en poseer un aparador de curiosidades, sino también en convivir con ellos cada día.

Un museo en casa

En un interior ecléctico del siglo XXI, objetos de todo el mundo permanecen al lado de colecciones de especímenes de la flora y la fauna. Especialmente a gusto se encuentran los artículos artesanales, como cerámicas o pinturas populares. Parte considerable del encanto reside en decorar con objetos que en origen no se concibieron como elemento de decoración, sino con fines más prácticos. Objetos de distintos períodos también se combinan con gran efecto, conservando el enfoque ecléctico de la decoración que surgió durante la época victoriana.
Platos decorativos El éxito de un interior decorado con una mezcla ecléctica de objetos viene, en gran medida, determinado por la forma en la que éstos funcionan juntos, ya sea creando un espacio cohesionado o bien agrupados con el propósito de sorprender; en ambos casos se requiere un fuerte sentido de finalidad y visión estética. Mientras que algunas veces la calidad puede resultar suficiente por sí sola para justificar el papel de una pieza, lo más habitual es que objetos de forma, material, color o función similares actúen juntos para crear un telón de fondo unificado, decorativo e incluso confortable en el que vivir.

Un efecto similar puede conseguirse con elementos relacionados por un vínculo temático, como, por ejemplo, versiones contemporáneas de originales históricos, como la cerámica que se inspira en las pinturas de los jarrones de la antigua Grecia. El eclecticismo siempre resulta un estilo muy personal. Aquello que en última instancia define el carácter de un interior ecléctico es el uso de objetos decorativos que celebran lo inusual, lo raro e incluso, tal vez, lo exótico, reunidos con un toque de imaginación y talento.

SUMMER OUTFITS




Fashion For Mom – Fashion on a Budget – Navy And White Maxi Skirt - Perfect SUMMER outfit! #FashionHow to Wear Crop Tops in the Fall

martes, 3 de febrero de 2015

BENEFICIOS DE TENER UNA MASCOTA EN CASA

Beneficios de tener una mascota en casa

Mucho más que compañía



Perro y niño

Los animales de compañía están considerados como una medicina preventiva. Su cuidado y el afecto hacia ellos promueven la salud y prolongan la vida. Numerosos estudios han demostrado, por ejemplo, que cuando los acariciamos la tensión arterial se reduce, además de producir efectos relajantes en nuestro organismo. Y es que, sin duda, ellos son un verdadero antídoto contra el estrés y una fuente inagotable de amor y compañía.
Estos son algunos de los beneficios que aporta la convivencia con una mascota.

Disminuyen el sentimiento de soledad:
su presencia constante hace que las personas se sientan más confiadas, seguras y protegidas. Su compañía también estimula el contacto físico y la comunicación; casi todos los dueños le hablan a su mascota y la conversación resulta más relajante debido a una sencilla razón: los animales no juzgan a las personas.


Incrementan la autoestima:
los cuidados y atenciones que demandan las mascotas reducen los tiempos de ocio, hacen que la persona se sienta útil y generan una estrecha relación entre humano y animal, en la que ambos intercambian cariño y emociones. Son una constante fuente de motivación para su dueño.


Los niños aprenden:
la convivencia con las mascotas contribuye a que los niños aprendan valores positivos como el respeto hacia los animales y la vida, la amistad y el amor, crea sentido de responsabilidad y promueve la comunicación entre padres e hijos. Las mascotas pueden enseñar a los niños a amar. Una mascota desarrolla en el niño la sensación de ser siempre aceptado y querido.


dálmata perro

Mejoran el humor:
ellas son una fuente de alegría y diversión para toda la familia, y con su compañía nos enseñan a disfrutar de las cosas sencillas de la vida.


Estimulan el contacto social:
tener una mascota es una buena manera de establecer contactos sociales más positivos, conociendo a otras personas con quienes compartir anécdotas y experiencias sobre ella, ampliando así el círculo de amistades.


Ayudan a estar en forma
: los perros necesitan caminar y hacer ejercicio diariamente. Compartir con la mascota y disfrutar de esta actividad hace que tanto ella como su dueño se mantengan saludables.


Favorecen la recuperación de las enfermedades
: se ha demostrado que aquellas personas que poseen mascotas se recuperan más rápido de enfermedades como infartos y de cirugías, que aquellas que no las poseen.


perro gato

Apoyan a personas discapacitadas: particularmente los perros, pueden convertirse en los ojos, los oídos y las piernas de muchas personas que padecen ciertos impedimentos físicos.

Nos hacen más humanos:
los cuidados y el amor hacia los animales nos hacen demostrar mayor empatía y actitudes positivas hacia ellos, y así aprendemos a actuar de la misma manera con las personas.


Liberan del estrés: los estudios llevados a cabo sobre personas que poseen mascotas y otras que no tienen, muestran que el primer grupo tiene estados de ánimo más altos y periodos menores de depresión.