miércoles, 14 de agosto de 2013

INVERTIR EN LADRILLOS: Mejor Negocio, y Refugio Siempre

Análisis y Noticias

Portalinmobiliario.
Invertir en ladrillos: mejor negocio y refugio siempre

Las propiedades son hoy una buena alternativa para sacarle partido al dinero. Una de las ventajas de invertir en ladrillos es la solidez y seguridad que brinda este nicho a quienes quieren rentabilizar cada peso de su patrimonio. Una opción para tomar en cuenta.

Por Hernán Marchant Montero. Es tasador y consultor inmobiliario con 12 años de experiencia en valorización y evaluación de bienes raíces y terrenos urbanos. También es diplomado en tasación inmobiliaria de la Universidad Católica, y miembro de la entidad internacional The International Real Estate Federation (Fiabci).


Invertir en ladrillos está de moda. ¿La razón? Siempre ha sido el sector más seguro para colocar capital en busca de rentabilidad. Los inmuebles son rentables y seguros pero además, en la mayoría de los casos, otorgan plusvalía por ser la tierra un bien no producible que es absorvido drásticamente por el crecimiento de la población.

Hoy existe mucha gente buscando refugio financiero para evitar disminuir su patrimonio, así como le ha suscedido a muchas empresas y mega bancos de nivel mundial. Un refugio con una mayor rentabilidad comparativa al que ofrece hoy el sistema financiero y con plusvalía de largo plazo, sin duda es una buena combinación siempre. No sólo en momentos de inestabilidad económica.

Algunos datos prácticos al invertir en bienes raíces

Al momento de comprar, preocúpese de la rentabilidad y no tanto del precio. Simplemente divida el arriendo que usted cree que le va a sacar a la propiedad por el precio real del departamento. Así de simple.

Cuando usted da un pie de 6 millones de pesos y toma un crédito a 20 años, en donde se divide el total del capital por ese pie, se sorprenderá al ver que a este nivel de tasa de interés las rentabilidades sobre ese pie fluctúan entre el 15 y 20 % . Eso tiene que ver directamente con una mayor rentabilidad en las propiedades. En el tramo de 20 años sobre ese pie, la rentabilidad bordea el 20% y una manera fácil de identificar esta rentabilidad es dividir el valor total del departamento, casa u oficina, por la base entregada. Así verá cómo un pie de 6 millones de pesos puede terminar en 40 millones.

Otro caso es el del inversionista que dispone de un capital y decide ponerlo en Ahorro Previsional Voluntario (APV) o tomar depósitos a plazo. Si ese inversionista coloca su dinero en un departamento captará en torno al 6 ó 7 % anual y en oficinas de pequeña superficie cerca del 11 %.

Aquí la decisión está amarrada no sólo a la mayor rentabilidad comparativa actual sino también al riesgo. Recordemos que las acciones han hecho perder muchos millones a personas en todo el mundo durante los últimos meses y la inestabilidad llegó para quedarse, por lo menos durante el 2009.

Muchas personas dirán que es ´una lata´ ponerse a arrendar una propiedad. Pero, también es una lata perder parte o todo el dinero en acciones o tenerlo en el banco con una baja rentabilidad. Además, los bancos no están inmunes a riesgos.


Fuente: Portalinmobiliario.com


En Chile la banca es seria, segura y estable, pero hemos visto durante el último tiempo cómo algunas personas han perdido enormes sumas de dinero en inversiones en la banca norteamericana, con entidades de renombre que no escaparon a la tormenta y que fueron partícipes de ella en forma activa.

Pensar como inversionista

Un inversionisa extranjero, por ejemplo de Europa, diversifica el riesgo en acciones locales, acciones americanas, acciones en países emergentes y bienes raíces en Latinoamérica o Shangai, por poner un ejemplo. Probablemente ese inversionista europeo nunca ha ido a Shangai ni a Latinoamérica. No le interesa, y probablemente, nunca ha pensado ocupar esas propiedades viviendo en ellas porque está pensando en su cartera de inversiones y punto. ¿Qué tiene ese inversionista? Una cartera diversificada, con bajo riesgo, en definitiva, una cartera balanceada con pilares anclados en el sector inmobiliario.

La tasa de interés también cuenta. Hay una forma muy simple de aprovechar la ola de ofertones de precios que abundan entre los desarrolladores inmobiliarios por estos días ´colgándose´ a la tasa más baja que alcance el sistema financiero nacional, tomando durante un período un crédito hipotecario con tasa variable y cuando la tasa baje al máximo, anclarlo o fijarlo.

Con la tasa de interés interbancario actual la decisión de compra no debe dilatarse porque las condiciones de producto, precios competitivos, variedad, y bajo costo de financiamiento son razones inigualables que no se repetirán más y que tienen su lógica en una coyuntura económica que hizo reaccionar a una industria estable, no endeudada y de alto estandar de calidad. Así el panorama, es cosa de tomar la decisión final. Al fin y al cabo, quien no se arriesga...