sábado, 20 de mayo de 2017

LIMPIEZA CONTRA LA DEPRESIÓN.


Limpieza contra la depresión

© Markus Kolletzky
¿Te cuesta levantarte por las mañanas? No porque estés cansada sino porque no tienes razones o motivos para hacerlo. ¿Miras a todos lados y no haces más que ver problemas? ¿Sientes que deberías poner orden en tu vida, pero que tienes tantas cosas por hacer que no sabes por dónde empezar? Si este es tu problema hoy vamos a darte algunas soluciones. Como coaches hemos visto muchos casos de problemas de personas con depresión, apatía, ansiedad… y curiosamente muchos se solucionan cambiando ciertos hábitos de vida como la forma en la que tenemos la casa o la cantidad de cosas que poseemos. En próximos artículos hablaremos de la vida minimalista, pero hoy quiero centrarme en los beneficios de la limpieza para ayudarte a salir de la depresión y mejorar la ansiedad.

La acumulación de problemas es algo que nos supera, parece que una duna del desierto es mucho más difícil de trasladar que una playa de arena, pero en realidad podríamos estar hablando de la misma cantidad de trabajo o esfuerzo, pero en un caso lo vemos amontonado y nos parece excesivo mientras que en otro, puede parecer que hay menos porque está más distribuido. En fin, lo que quiero decir es que cuando se nos acumulan las cosas pensamos que mejor ni empezar porque no vamos a acabar nunca y la consecuencia de ello es que al día siguiente hemos acumulado un poco más.

No solucionar nuestros problemas nos convierte en personas insatisfechas, y eso hace que nuestra autoestima sea cada vez peor ya que no confiamos en nosotros mismos, nos hundimos en un vaso de agua o creemos que no vale la pena empezar a hacer las cosas puesto que no vamos a terminarlas. Por eso es importante centrarse en el tema de la limpieza y el orden, tener un ambiente ordenado es el primer paso para tener una cabeza ordenada, así de simple. Empezar a mejorar nuestra autoestima es otra de las formas de salir de la depresión. Aunque muchas veces la depresión es un desajuste químico, que se soluciona con la medicación adecuada, nuestra forma de ver la vida empeora a raíz de ello y por tanto nuestra autoestima se ve perjudicada.

Razón 1: Endorfinas

El ejercicio físico, lo hemos dicho muchas veces en el blog, produce endorfinas. Cuando limpias de forma enérgica, por ejemplo barriendo o fregando el suelo, quitando el polvo o limpiando baños, te cansas y generas endorfinas, que son las responsables de que te sientas mejor. Tómate la limpieza como un deporte, si no puedes ir al gimnasio hazlo en casa en forma de puesta a punto de tu hogar. Conozco a personas que llevan la ropa doblada en una bandeja y del camino a las habitaciones van dando grandes zancadas y agachándose a la vez, es un ejercicio para hacer piernas y glúteos. Seguro que encuentras la manera de hacer algo parecido.

Razón 2: el orden calma

El orden tranquiliza, te transmite que está todo bajo control, te hace sentir en paz y mejor en el espacio que habitas.
Si cambias un espacio desordenado por uno ordenado sentirás la diferencia. Se puede intentar explicar con palabras pero lo más fácil es que lo compruebes por ti mismo.

© johnpaulgoguen

Razón 3: Evita la ansiedad

Si empiezas haciendo tu cama y recogiendo los platos de la cocina cada vez que uses algo, te sentirás mejor. Tan pronto como te levantas, ventilas lo justo y lo antes que puedas haces la cama, es una manera de empezar el día y de sentir que no te atosiga la ansiedad, no vas avanzando en el día dejando cosas pendientes sino que lo empiezas poniendo las cosas en su sitio.
Del mismo modo, cada vez que cocines, toma la costumbre de ir limpiando y recogiendo lo que usas. Cuando termines tus comidas, sólo tendrás que poner en la máquina lavavajillas los platos, vasos y cubiertos que hayas usado en ese momento.
Desde entonces entrar en la cocina no supondrá un motivo de agobio ya que la verás limpia y recogida. Te sentirás en paz en tu espacio y además te sentirás bien contigo mismo por estar haciéndolo tan bien.

Razón 4: el orden llama al orden

Si está todo desordenado y tienes que guardar una cosa, lo más fácil es que te venza la pereza y lo dejes en cualquier sitio, como el resto de cosas que tienes. Sin embargo, cuando lo tienes todo ordenado una sola cosas fuera de lugar molesta tanto que ya no la dejas fuera de lugar. Lo que consigues ordenando es que siempre tengas las cosas en su sitio y que ya no vuelvas a dejarlas fuera de lugar. El orden llama al orden porque una vez lo tienes todo ordenado, mantenerlo es mucho más fácil, aunque ahora te resulte imposible de imaginar. El truco para conseguir esto es que cada cosa tenga su sitio, que sepas dónde va cada una de las cosas que tienes en casa, de modo que cuando las usas en lugar de dejarlas por en medio vayas directamente a guardarlas.
Hablaremos más sobre ello en un artículo uno de los próximos días, cómo conseguir volverte una persona ordenada cuando no lo eres. Uno de los trucos infalibles es desprenderse de cosas y llevar una vida mucho más minimalista.
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Si no estás preparada para dar el paso y convertir tu vida en minimalista puedes empezar a poner orden en las cosas que tienes, y sobre todo en reforzar tu autoestima, lo que eres no depende de lo que tienes sino de cómo te sientes con ello y no debes sentirte muy bien si eres capaz de dejarlo todo fuera de lugar de cualquier manera.