domingo, 15 de mayo de 2016

CÒMO ORGANIZAR UN MENÙ SALUDABLE,

Cómo organizar un menú semanal saludable y modificable

Cómo organizar un menú semanal saludable y modificable
Organizar un menú semanal saludable y variado puede ser una tarea divertida. Distribuir los diferentes grupos de alimentos a lo largo de la semana sin comer siempre lo mismo es posible planteando el menú como si de un puzzle se tratara.
Alicia propone en su blog Alimentación Sana en Casa una idea para planificar y organizar el menú de la semana muy interesante. La idea consiste en colocar los alimentos en una tabla como si fuera un puzzle, con lo cual puedes ir modificando el menú en función de tus necesidades.
La idea es muy útil por varios motivos. Por una parte, lo que planificas es el grupo de alimentos que vas consumir (verduras, pescado, legumbres…) por lo que puedes adaptar tus recetas sin cerrar tanto las posibilidades. Por otra parte, al ser un menú modificable, si un día te toca algo que, por el motivo que sea, no tienes o no puedes hacer, puedes intercambiarlo con otra cosa.
Alicia ofrece unas muy buenas indicaciones  para hacer este menú semanal modificable.
· Empieza haciendo un cuadro con siete columnas, una por cada día de la semana. Divide estas columnas en varias filas para distribuir el desayuno, la comida, la merienda y la cena.
· En los cuadros resultante colocaremos las raciones de los alimentos que debemos consumir:
– Hidratos de carbono: pasta (1-2 veces por semana), patata (1 vez por semana como ingrediente principal, y hasta 3 como guarnición), arroz (1-2 veces por semana).
– Verduras: 2-3 veces al día, alternando crudas y cocidas, tanto como plato principal como para guarniciones.
– Carnes: 1 ración al día, preferiblemente de tipo magro. 
– Pescado: 3 veces por semana, introduciendo pescado azul cada 2 semanas.
– Legumbres: 1-2 veces por semana
– Casi todos los días, la fruta será el postre de elección, alternando con algún lácteo 2-3 veces por semana
Esta propuesta es completamente modificable y adaptable, y no tienes por qué hacer todas las semanas lo mismo, ya que puedes intercambiar el grupo de alimentos entre sí según las necesidades y las circunstancias concretas de cada semana.