jueves, 28 de agosto de 2014

ORGANIZACIÒN: 7 formas de ser un PERSONA ORGANIZADA

Creado por Alhen

Si la desorganización está complicando tu vida y como consecuencia te sientes perdido y frustrado, es tiempo de que te organices. Para alcanzar la organización ante los demás, necesitarás seguir estos pasos desde adentro, aclarando prioridades, objetivos y estableciendo cómo quieres ordenar tus pertenencias y tu estilo de vida. Procura mantener las cosas en el lugar al que pertenecen. Ten conciencia de lo que debes o quieres hacer con ellas, cuándo lo harás y evita la situación de no saber qué es lo que debes hacer. Organizarse lleva tiempo pero cuando adquieres el hábito, la vida se vuelve mucho más simple.

Método 1 de 7: Todo en su lugar

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Organiza tu espacio. Ya sea tu hogar, tu habitación, la cocina, el escritorio desde el que trabajas en tu casa, el ordenador (computadora), tu guardarropas o un armario, necesitas saber qué es lo que tienen dentro, deshacerte de lo que no usas (o guardarlo debidamente), y dar a cada cosa un espacio determinado.
  • Ser organizado no sólo significa ser ordenado. El propósito de la organización es poder encontrar, intercambiar y evaluar elementos con rapidez. Sin embargo, la organización puede ayudar a mantenerlos ordenados y aportar una forma rápida y lógica de incorporar y quitar cosas de grupos fácilmente clasificables y de alguna forma uniformes, evitando la compra de cosas ubicadas fuera de lugar.
    • Ejemplo: Si tienes muchos libros y los ordenas en tu biblioteca por tamaño, se verán muy bien, pero deberás revisar uno por uno cada vez que busques alguno en particular que no recuerdes dónde estaba. Incluso podrías verte en necesidad de mover algunos que hayas puesto al frente y reorganizar el estante cada vez que agregues un libro nuevo. Si das a cada género su propio estante o su propia parte del estante y dejas algún espacio libre entre género y género, podrás encontrar el libro que busques rápidamente, recurriendo al género que buscas y rastreándolo dentro de ese conjunto más pequeño de libros. También será más sencillo agregar o quitar libros aquí y allá sin alterar la disposición general.
    • Los ingenieros en informática son personas inteligentes que ayudan a las tontas máquinas a hacer miles y miles de cosas rápidamente. Ellos han inventado los "árboles-B" para buscar rápidamente, agregar o quitar elementos de bases de datos enormes, por lo que este sistema debería funcionar perfectamente aplicado a tu humilde desorden. No intentes seguir estas reglas de programación al pie de la letra, rescata los principios y adáptalos a tu realidad.
      • Si organizas tus cosas jerárquicamente, tendrás menos decisiones qué tomar, ya que a medida que te desplazas cuesta abajo en las jerarquías hacia categorías menores y la búsqueda resulta mucho más sencilla que si la búsqueda fuera intuitiva. Por ejemplo, podrías poner todo lo que tenga que ver con deportes sobre uno de los estantes y un canasto para cada deporte al mismo tiempo que cosas más pequeñas (como podrían ser pelotas de tenis) las pones en una bolsa en la caja del golf. Algunas cosas de mayor tamaño, como un par de esquíes encontrarán lugar en cualquier parte. En otro estante podrías poner productos de limpieza, clasificados según la superficie que limpian.
      • No abuses de estos niveles de clasificación porque es mucho más rápido buscar entre unos pocos elementos que estar abriendo y cerrando pequeños recipientes. Dos o tres niveles serán suficientes. Organiza piezas de electricidad, computación o electrónica y otros elementos similares de pequeño tamaño o de formas extrañas que suelen perderse en el fondo de las cajas o enredarse en lugares más accesibles o guardándolas en bolsas de plástico con cierre deslizante.
      • Deja algo de espacio libre en cada uno de los sectores de archivo para agregar cosas luego sin alterar el orden. Deja a tu alcance un "espacio buffer" o un "espacio de almacenamiento" como por ejemplo una mesa pequeña o un estante para las cosas que necesitas hacer a un lado para luego ubicar en su lugar correspondiente sin demorarte en localizar cada una de ellas individualmente sino más bien ubicarlas a todas juntas cuando hayan quedado definidas las categorías.
    • Algunos elementos necesitan un orden externo más que un simple agrupamiento. Aquellos utilizados con frecuencia y de carácter único deben quedar a la mano en un lugar visible y accesible, próximas a aquello con los cuales están relacionados. Los alimentos perecederos deben ser consumidos siguiendo la regla "primero en entrar, primero en salir". Puedes apilarlas desde abajo o formar filas por detrás, dejando el menos nuevo delante o arriba. Los artículos intercambiables pero no idénticos, como por ejemplo la ropa, deben seguir una regla similar para que ninguna quede en el fondo de la pila sin ser usada. Es posible que artículos muy grandes, problemáticos o peligrosos deban ser apilados aparte.
  • Despeja el área antes de comenzar a organizarte y no al revés. Sólo sabrás con precisión con cuánto espacio cuentas cuando hayas limpiado el sector. Si no prestas atención a las cosas con las que ocuparás tus espacios, desperdiciarás tiempo y dinero en guardar cosas que no necesitas en absoluto.
  • Piensa en cómo usas tus cosas y luego decido cómo aprovecharás el espacio de la mejor manera. Si es poco práctico, es probable que tu sistema de organización falle. Simplifica el acceso a las cosas que utilizas con mayor frecuencia. Lleva los sobres a tu escritorio, la lavandina al lavadero y cuelga las llaves en el llavero. (Suena obvio pero te sorprenderías de saber cuántas personas dejan las cosas en cualquier parte y luego se sorprenden al notar que cualquier movimiento es un trastorno.)
  • ¿Tienes cosas en tu casa que solamente ocupan espacio? Asegúrate de ordenar con frecuencia. Algunas preguntas para ayudarte a decidir en esos momentos: ¿Necesito esto? ¿Lo necesitaré este año? ¿Lo he usado el último año? ¿Le tengo cariño/Me encanta? ¿A alguien podría servirle más que a mí? ¿Tengo más de lo que podría aprovechar en el futuro cercano? ¿Extrañaré esto si dejo de tenerlo? ¿Si alguna vez vuelvo a necesitarlo, podré reemplazarlo con otro semejante?
  • Aprende qué significa ser organizado. Los espacios organizados son fáciles de usar. Tienen suficiente espacio para guardar cosas. Tiene sentido, porque cada cosa en tu hogar tiene un lugar. Los espacios organizados también se sienten tranquilos y receptivos.
  • Utiliza contadores de tiempo. Asigna determinada cantidad de tiempo que creas que debería llevarte organizar tus cosas y activa un contador de tiempo para comprobar si puedes hacerlo dentro del tiempo estipulado.
  • Decide un lugar accesible y cómodo para poner todas las cuentas a pagar. Abre todo el correo al mismo tiempo y deshazte de todo papel que no sea relevante