jueves, 7 de abril de 2016

ORGANIZACIÒN : 10 formas fàciles de Simplificarte la Vida

10 formas fáciles de simplificarte la vida

Aunque ya sabes que yo soy más de apostar por la productividad a largo plazo que por los consejos cortos, es cierto que probar algo rápido y mejorar un poquito tu productividad puede despertar la confianza y el interés en emprender cambios más profundos.
Por eso me he lanzado finalmente a compartir una mini-lista de consejos rápidos centrados sobre todo en que no consumen tiempo ni esfuerzo extra prácticamente para ponerlos en práctica y mejorar tu productividad.
 

1. Pon el móvil en modo “no molestar” según la hora del día

Modo no molestar
Cuando te compras un móvil viene configurado para funcionar 24 horas al día pero no se merece semejante trato preferencial. Afortunadamente la mayoría de móviles actuales se pueden configurar para que pasen automáticamente a modo “no molestar” según la hora del día. Escoge tus horas de tranquilidad o de trabajo ininterrumpido y configúralo.
 

2. Centra tu atención en cada momento en una actividad

centrate en una
Creemos que tratando mil cosas en paralelo vamos mejor pero no es cierto. Lo simple se acaba antes. Desde el momento mismo que empiezas algo estarás tentado constantemente por hacer otras cosas. No cedas. Apunta lo que surja, mantente centrado y verás como con una sola cosa en la cabeza a la vez vas más rápido.
 

3. Deshazte de las cosas inútiles para ti

deshazte sobrante
El espacio también importa, y cada cosa que posees ocupa espacio tanto en tu cabeza (acordémonos de Zeigarnik) como en tu casa. Libera lastre, libera superficies y acostúmbrate a tener más huecos libres y menos sobrecarga (especialmente en tu mesa de trabajo). Los objetos son cargas, los espacios son oportunidades.
 

4. Aprende a decir que no

Este se lo dejo a Mario Lopez Guerrero que explica el cómo en este vídeo de maravilla:
 

5. Deja de considerar todo lo que te rodea como obligatorio

no obligacion
Te recuerdo que a diario llegan más cosas de las que puedes gestionar. Leer los mensajes del facebook cuando llegan, no es obligatorio. Responder a cada email, no es obligatorio. Atender a cada persona que te interrumpe no es obligatorio. Por eso aprende a diferenciar las tareas que deberías hacer de entre todas las que te llegan. Tu eficiencia lo agradecerá.
 

6. Invierte en cosas que te simplifican la vida

robot automatizacion
¿Cuánto tiempo gastas barriendo el suelo? ¿Y enviando casi los mismos emails? Hay ciertas tareas que requieren una atención especial porque las hacemos con mucha frecuencia. En vez de intentarlas hacer lo más rápido posible cada vez que te tocan, no estaría mal que te sentases un día tranquilo a pensar ¿cómo puedo eliminar o reducir al mínimo esta tarea? Y luego no tengas miedo de crear, comprar o equiparte de esa solución (no pienses solo en robotitos, para los emails por ejemplo podría ayudarte un sistema plantillas).
 

7. Reduce tus compromisos y reduce su rigidez

sin compromisos
La clave para no vivir pendiente del reloj es no tener obligaciones. Es cierto que la mayoría de compromisos no pueden evitarse, pero nosotros también somos generadores de compromisos ¡y somos más exigentes que nadie! La flexibilidad es calidad de vida y las prisas se pagan. Reduce lo que prometes, las horas límite y las condiciones innecesarias.
 

8. Desapúntate de abonos viejos (revisión anual)

reduce abonos
Que si la tele por cable, la suscripción a tal revista que nunca lees, que si la newsletter esta, etc. Nos vamos inscribiendo constantemente a cosas nuevas pero nuestra atención tiene un límite. Por eso, es bueno de vez en cuando romper con abonos que ya no usamos para hacer sitio a ideas nuevas. Yo que tú me programaba una revisión anual.
 

9. Concéntrate en el hoy

concentrate en ahora
Aunque te recomiendo encarecidamente que te marques objetivos y que sean grandes y motivantes es importante entender que el día a día no puede sacrificarse a costa de ellos. No te vale un plan de vida de trabajar 60 años para disfrutar los últimos 10. Por eso cultiva y aprovecha el día a día. Si tienes una rutina interesante lograrás que los grandes objetivos lleguen a cumplirse antes de lo que pensabas.
 

10. Date descansos frecuentes para pensar

parate a pensar
Descansar y dejar la mente en blanco no solo es bueno, sino que además es un desencadenante magnífico de la claridad de ideas. A veces todo lo que necesitas es sentarte en un sofá 5 minutos y tu cabeza encuentra la calma que necesitaba para pensar con claridad. ¡Practícalo! 5 minutos aquí, 5 allí. El relax no viene tanto de tirarse en un sofá, sino de la calma que sigue al poner en orden tus ideas.