sábado, 29 de julio de 2017

EL SÍNDROME DE LA INMEDIATEZ

El sindrome de la inmediatez

El síndrome de la inmediatez se esta esparciendo por todo el mundo y esto produce ansiedades innecesarias en las personas. Esta situación hace que quien padece esto, esté en constante estado de alerta.
El ritmo de la sociedad hace varios años tomo una velocidad nociva para los seres humanos, pero últimamente esto empeoró haciendo que las personas tengan la constante sensación que las cosas deben ocurrir de forma inmediata. Esto al no suceder, la persona tiene durante todo el día ansiedades que ella misma se produce.
Es así que ante un semáforo en rojo tiene la sensación que tarda mucho tiempo para cambiar a verde, si manda un mensaje por whatsapp puede enojarse si no le responden de inmediato y enfurece si ve que lo que ha escrito ha sido leído y no le respondieron en ese momento y también le parece que las personas que se mueven a su alrededor lo hacen de manera lenta o que nadie hace nada excepto ella, por nombrarte algunos ejemplos.
El individuo al estar constantemente sometido a repetidas pulsiones de ansiedad durante todo el día y todos los días, tiene su mente, sus emociones y hasta su cuerpo revolucionados y al volverse esto una norma, ya no lo percibe. Esto último no quiere decir que no lo padezca, sufre el constante estado de estrés pero no se da cuenta que hay un estado mejor. Así es que la persona se deja de escuchar así misma y comienza a tener problemas cotidianos en todas las áreas.
Es natural que si la persona no esta conectada consigo misma, no sepa si esta haciendo lo que realmente quiere, si esta donde quiere y no tiene espacio ni tiempo para preguntarse nada sobre si misma. Parece difícil y casi imposible de cortar este círculo vicioso, y esto ocurre por lo general porque cuando se enfoca el problema se hace con viejos paradigmas. Hoy en día hay nuevos paradigmas y con ellos hay nuevas maneras de salir de esa situación.
Muchas veces esto significa volver a las cosas sencillas. Lamentablemente las viejas formas traían creencias erróneas como por ejemplo que si la metodología que se emplea para poder mejorar no era compleja y no traía cierta
incomodidad al aplicarla era igual a que no se estaba haciendo nada y que nada iba a mejorar.
Hoy en día en la mayoría de las problemáticas, para solucionarlas, se incluye al cuerpo y a la mente. Lo que debes hacer es que de a poco baje las ansiedades quitando todo lo que las alimenta o por lo menos bajar el numero de veces de las circunstancias que las produce.
Para la mente sirve aunque sea cerrar los ojos cinco minutos por día y controlar la respiración. Las primeras prácticas vas a notar que la mente no para de saltar de una idea a la otra y te va a dar la sensación que estas perdiendo el tiempo.
Pero no importa, si tu lo haces aún sin sentir que te sirve, la mente se va a ir acostumbrando a bajar el ritmo y hasta parar en esos cinco minutos de práctica. Si puedes paulatinamente aumentar el tiempo mejor y este paréntesis
para tu mente puede ser tu primer acercamiento a la meditación.
Y para el cuerpo, si cuidas tu alimentación, vas a quitarle estas ansiedades orgánicas que producen los alimentos que estresan como por ejemplo, los picantes, embutidos o café y energizantes en grandes cantidades.
Todo esto lo completas cambiando algunas prácticas cotidianas como por ejemplo mirar el celular constantemente y organizarte para ir a donde debes ir para tener el tiempo suficiente para llegar con tranquilidad.
Con estas pequeñas y sencillas prácticas tu ansiedad va a bajar y como consecuencia la sensación que todo debe darse de forma inmediata también se va a diluir. De esta manera vas a poder transitar tus días con más tranquilidad y lucidez para resolver las circunstancias de tu camino. El sentirte bien es mucho más sencillo de lo que crees.