miércoles, 18 de enero de 2017

¿POR QUE NO PUEDO ORGANIZARME?-

[Organización del Hogar] Di adiós a las excusas

¿Tu casa está completamente desorganizada?
¿Tienes sudores fríos cada vez que suena el timbre de la puerta por sorpresa y el cartero echa un vistazo al interior de tu casa?
¿Sientes que el caos se ha apoderado de tu vida?
Entonces…dime, ¿cuáles son las excusas que tienes para que esto sea así?



No puedo organizarme

Seguro que hay muchísimos motivos por los que tu casa está como está:
  • Mis hijos se pasan el día sacando las cosas de su lugar y desordenando cosas.
  • Mi pareja no colabora (y encima es el que más ensucia).
  • Me paso 12 horas trabajando fuera de casa.
  • Me paso el día trabajando desde casa.
  • No puedo deshacerme de todo lo que tengo acumulado porque… tiene un gran valor sentimental para mí, porque invertí mucho dinero en comprarlo, porque tal vez lo necesite otro día…
  • No puedo pagar una ayuda externa.
  • Pagar un servicio de limpieza externo sería admitir que he fracasado en la organización de mi hogar.
  • Esta noche he dormido poco.
  • El peque se ha puesto malo.
  • Tengo otras preocupaciones.
  • Necesito una lavadora/secadora/lavavajillas/aspiradora nueva.
  • La casa es demasiado grande.
  • La casa es demasiado pequeña.
  • No tengo tiempo suficiente.
  • No sé por dónde empezar.
  • No tengo armarios suficientes.
  • Siempre he sido muy desorganizada.
No me malinterpretes, todas ellas son excusas completamente legítimas y reales; son coas que suceden y que forman parte de nuestro día a día, pero eso no significa que debamos conformarnos, quedarnos ahí, y pensar que ya no se puede hacer nada más.
El problema viene cuando nos atascamos con nuestras excusas y damos la situación por perdida, consideramos que no hay alternativa y no tomamos acción para remediar una situación que de todas todas no nos gusta.
Debemos ser conscientes de que otras personas, viviendo exactamente esa misma situación que tú estás viviendo, se las apañan para encontrar una solución; y no, no tienen necesariamente ni más dinero, ni más tiempo 😉
Si lo analizas con calma verás que no es completamente IM-PRES-CIN-DI-BLE tener una señora de la limpieza para que la casa luzca mejor.
No estoy hablando de la diferencia, por supuesto hay diferente entre tenerla y no tenerla; de lo que quiero hablar es el quedarte atascada en que ese es el motivo por el que la casa no está organizada y pensar que hasta no consigas ese refuerzo no conseguirás hacerlo.
Ese es el verdadero problema.
Sobre lo que quiero llamar la atención es que no debemos quedarnos atascadas en esa excusa y creer que hay una ÚNICA MANERA POSIBLE de tener un hogar organizado.
Por cada una de nuestras excusas, hay cientos de personas en la misma situación que están consiguiendo mantener su hogar organizado.

Enfócate en lo positivo

Yo lo que te propongo es que te enfoques en lo positivo, porque todas tenemos bastante claros los millones de motivos por los que NO podemos hacer determinadas cosas, así que, qué tal si en lugar de enfocarnos en lo negativo, empezamos a ver toooooodo aquello que sí podemos hacer.
Lo que te aconsejo es que cojas un bloc de notas y un bolígrafo y empieces a anotar cada uno de estos motivos, justificaciones o excusas que te estás dando a ti misma en estos momentos y que lo analices con lupa, siendo muy creativa y pensando también en cuantas posibles alternativas o ideas diferentes se te ocurren para encontrarle una solución.

El problema de andar siempre repitiendo la misma canción

Luego hay otro tema a tener en cuenta, y es el problema de andar siempre repitiendo la misma canción.
Cuantas más veces te digas a ti misma que la única opción que hay para tener un hogar organizado es contratar una ayuda externa; más veces le vas a mandar este mensaje a tu cerebro; más se va a acomodar y va a pensar que efectivamente esa es la única solución y que como no es posible, pues para qué se va a poner a pensar en alternativas…
Entonces, si estás 100% convencida de que esa es la única opción posible para solucionar tus problemas, piensa, si eso que tú consideras que es lo que te va a salvar, no fuera posible, no fueras a conseguirlo ni ahora ni en el futuro, ¿qué podrías hacer?
Esa es la clave.
Deja esto fuera del mapa, sácalo de la ecuación y piensa, ahora que esto ya no es posible, ¿qué puedo hacer?

A buscar soluciones

No te focalices en las excusas, porque si siempre estamos mirando hacia el mismo lado, mirando hacia el “No puedo por esto, no puedo por esto, no puedo por esto otro….”, se nos hace muy difícil girar nuestra atención y mirar hacia otro lado y eso es precisamente lo que tenemos que hacer.
Dejar de prestar atención a las excusas, porque entonces eso es lo único que vemos y necesitamos ver que existe todo un abanico de posibilidades, que hay un montón de alternativas que no hemos tenido en cuenta y que podemos explorar.
No hay nada que esté escrito, no hay nada que no se pueda cambiar, a no ser que nosotras ya hayamos decidido que esto es así.

La regla de la no excusa

Te propongo que apliques la regla de las no excusas:
Cada vez que empieces a pensar “No, esto no puedo por esto y esto y lo otro”, pues tómate unos minutos para decir “Y si no puedo por esto y esto y lo otro, QUÉ ES LO QUE SÍ PUEDO?
Y al final las ideas y los beneficios acabarán apareciendo porque estarás prestando atención a todas esas posibilidades que están en tu mano y que dependen exclusivamente de ti.
Esa es la clave: cambiar tu forma de pensar, abrir la mente a otras posibilidades y así superar ese atasco que te mantiene en una situación que no te gusta.