martes, 5 de julio de 2016

RECORDANDO. Entrevista que nos Hicieron en Diario El Clarin de la Argentina.



Para ordenarse mejor


Consejos en red


Mujeres de España, Argentina, Austria, Israel y Panamá se reúnen en la web para “salir del caos” en temas vinculados con la casa y la vida diaria.








Bajo el lema “Hay que eliminar el desorden para salir del caos”, casi cincuenta mujeres en Panamá, Austria, Israel, Chile, Nicaragua, Panamá, España y Argentina se reúnen todos los días en la web para compartir dificultades, éxitos y fracasos al enfrentar el desafío de organizarse en su casa, su trabajo y su vida.
Todo empezó hace casi diez años. En ese momento,  Ana María Salmona, Anissa, había regresado a Chile -su país natal- a raíz del trabajo de su marido, el que ya la había llevado por Gran Bretaña, Estados Unidos y la Argentina, donde crió a sus tres hijos.
“En ese entonces yo moderaba otro grupo en Yahoo (Rincón de la mujer) que no tenía un tema específico. Pero me di cuenta de que muchas tenían falencias en lo organizativo. Que no les alcanzaba el tiempo, que no eran tan buenas porque corrían todo el día y no lograban hacer todo lo que querían. O por ahí se quedaban pegadas con alguna cosa y no utilizaban bien su tiempo. Ahí se me ocurrió abrir un grupo aparte, Organizarse es vivir. Porque había gente a la que sólo le interesaba la organización y gente que no. Es que es un tema denso que no a muchos les gusta”, sostiene Anissa desde Santiago de Chile en una conversación telefónica con Clarín.
Anissa trabajaba como traductora, también había estudiado Pedagogía de Inglés, pero fue su formación como organizadora profesional la que la inspiró a llevar adelante esa nueva agrupación virtual. “En América latina esto no era conocido y ahora quizás es un poco más habitual para bodas y eventos, pero no en lo que tiene que ver con la casa y la oficina. En EE.UU. es una cosa muy normal, incluso se lo estudia en la universidad. Allá fue donde me formé como professional organizer con Mary Sigmann, de la National Association of Professional Organizers (NAPO)”, explica.
Desde ese momento, “Organizarse es vivir” funciona como cualquier grupo de apoyo del mundo real. Anissa propone misiones a cumplir y las integrantes participan contando sus experiencias personales y apoyan a quienes tienen dificultades. En ocasión de las Fiestas, por ejemplo, estuvo dedicado a la Navidad: cómo planificar, presupuestar, simplificar y aceptar ayuda para sus preparativos.
“Reconozco que al principio me costaba llevar el ritmo, pero con lo que aprendí en el grupo he conseguido organizarme bastante bien. El hecho de comentar nuestras dudas y logros y de mandar las fotografías del antes y después me motivó mucho, puesto que realizar tareas de organización en grupo era más ameno”, responde en un correo Julia de las Heras, una integrante que vive en Sevilla, España.
Así se formó un subgrupo que alzó la bandera de Yonoplancho.com, y compartieron consejos y trucos para evitar al máximo el tedio de esa tarea: ¿Poner de moda las telas con arrugas?; ¿Sacudir y estirar la ropa cuando se la cuelga?; ¿Optar por el truco de doblar las prendas en la secadora?; ¿Invertir en una máquina que, según los fabricantes, plancha sola?
En varias oportunidades abrieron sus casas en el mundo real para recibir visitas del grupo de otros países (la mayoría, de Argentina y España). Compartieron nacimientos, muertes y cumpleaños. Debatieron sobre el terremoto en Haití, se solidarizaron con el tsunami en Chile y hablaron de la prostitución en Camboya. Todo a la vez que ordenaban placares, oficinas y cocinas.
“La remamos un montón. Hubo un tiempo en que éramos tan pocas que casi lo cierro. Pero la gente que verdaderamente estaba interesada me pedía que no, que no lo hiciese, sobre todo personas que sufren de fibromialgia o depresión, a las que les cuesta mucho organizarse. Hay quienes las califican de flojas (perezosas) porque no hacen nada, pero no es que no quieren, es que no pueden. Al ir haciéndoles una rutina personalizada, al motivarse con el grupo (que les dicen «dale, tú puedes») pasaban de estar todo el día en su casa en bata o en pijama a vestirse y salir. Para esas personas es un logro increíble. Con pasitos de bebé, de a poquito, fuimos logrando mucho con ellas”, recuerda Anissa.
Hoy, el grupo se encuentra, según la moderadora, consolidado y estable. “Logramos una gran unión y solidaridad. Y eso me llena de orgullo y gratificación porque para mí estar organizada mejora la calidad de vida. No con la idea de hacer cosas perfectas, porque eso no existe, pero sí para hacer más cosas de las que podrías si te tienes que preguntar todos los días «Uuu ¿qué tengo que hacer?… ¡Ay, no sé!»”.

Con tenacidad y humor
Como el grupo es cerrado al público sólo se accede por invitación o por excepciones de la moderadora. De cada nueva miembro se espera una participación activa, similar a la de sus 47 socias, con un total de 800 mensajes en promedio por mes.
No existe un perfil uniforme de quienes lo integran. Aún así, sorprende ver que una gran mayoría coincide en llevar adelante, además, uno o más blogs con intereses que van desde el haiku, la conocida forma breve de la poesía japonesa que supo cultivar Jorge Luis Borges (http://sabinaiku.blogspot.com/, de Sabine Engertsberger, una traductora austríaca de Español) hasta el patchwork y quilting, técnicas de costura que utilizan pequeños retazos de tela (elblogdeceles.blogspot.com, de Celeste de Quilmes).
El espíritu que domina el intercambio de los mensajes tiene mucho de tenacidad y humor como se ve, por ejemplo, en el uso de los taglines: Lo importante no es tener un cuerpo Danone, sino NO tener un cerebro petit-suisse (Carlota de Tenerife, Islas Canarias) o Me gustan mis errores. No quiero renunciar a la deliciosa libertad de equivocarme. Groucho Marx (Ruth Beltrán Serrano, de Palma de Mallorca).