miércoles, 27 de abril de 2016

TECNICAS DE ORGANIZACIÒN PARA ADULTOS CON TDA.

Técnicas de Organización para Adultos con Déficit Atencional: ¡Divide y vencerás!




¿Te has preguntado alguna vez por qué algunas tareas de tu Lista de Cosas que Hacer siempre van quedando postergadas, como si nunca encontraras el tiempo o la energía para llevarlas a cabo?
Te apuesto mi cabeza a que si te fijas bien, se trata de tareas o proyectos de gran envergadura, complejos y, para colmo, aburridos.
¿Cómo puedo saberlo?
¡Fácil! Uno de los problemas más frecuentes de mis pacientes adultos con Déficit Atencional es la procrastinación de tareas que, por su tamaño o complejidad, parecen abrumadoras o interminables.
Desde un punto de vista puramente conductual, este fenómeno tiene una explicación muy sencilla.
Cada vez que una tarea adquiere proporciones gigantescas para nosotros y parece como que nos va llevar demasiado tiempo y esfuerzo poder terminarla, adquiere también una valencia emocional negativa, transformándose en lo que en lenguaje de condicionamiento clásico se conoce como un “aversivo”, es decir algo que hay que evitar… ¡a toda costa!.
En ese momento, cualquier otra cosa (menos importante, pero más simple o rápida de realizar) adquiere “mágicamente” carácter de urgente y nos vamos derechito a llevarla a cabo, sintiéndonos muy “productivos”. El problema es que así vamos dejando de lado tareas que son importantes y, sin darnos cuenta, de pronto llega la fecha límite y ¡¡¡PAF!!!  …tenemos que entregar el proyecto, pero ya no tenemos tiempo para hacerlo como es debido.
Este mecanismo de evitación es una constante en las vidas de muchos adultos con Déficit, ya que a causa de sus síntomas de inatención y desorganización crónica, para la mayoría de ellos las tareas complejas son extremadamente difíciles de llevar a buen término, quedando inconclusas la mayor parte del tiempo y contribuyendo a socavar aun más su autoestima.
Por ello, revisaremos una técnica muy sencilla pero muy poderosa para que logres romper este ciclo de evitación y puedas abordar con confianza y eficacia todos tus proyectos, no importando su tamaño o dificultad.
La técnica
  • Toma tu Lista de Cosas que Hacer y revísala ahora.
  • Elige una tarea que hayas estado posponiendo debido a las razones que hemos visto.
  • Pregúntate: ¿qué es lo primero que tengo que hacer para empezar con este asunto? … ¿y después qué viene? … ¿y después? Así hasta que hayas subdividido la tarea en tantos pasos como sea necesario (escribe los pasos en un papel cualquiera)
  • Anota cada uno de los pasos en tu Lista de Cosas que Hacer y asígnales una prioridad (ABC), y ¡listo! Con eso estarás en condiciones de llevar a cabo cada paso individual de forma expedita, evitando la evitación que generan las tareas demasiado grandes.
Un punto clave a recordar es que si al mirar tu Lista te pasa que alguno de los pasos en que subdividiste la tarea te parece muy complejo o largo (y por ello te entran ganas de “hacerle el quite” y dejarlo para después) eso significa que el paso en cuestión es muy grande y hay que subdividirlo en pasitos más pequeños sí o sí.
Finalmente, no te preocupes por tener que anotar demasiados sub-pasos, lo importante es que cada uno de ellos sea realizable en un tiempo relativamente corto, para que no caigas de nuevo en el ciclo de evitacion.